viernes, 17 de abril de 2015

Shemini


Parashá: Shemini

Fuente de la imagen: (*)
Título de la obra: La alimentación

Propuesta de versículos para los adultos: Vaikra (Levítico) capítulo 11

Personajes: Aharon

Recursos: un muñequito, juguetes de comidas, platos, etc.

Resumen de la obra:
Hola, Shabat Shalom! ¿Cómo están? Yo soy Aharon, hermano de Moshe y estoy muy contentó de reencontrarme con ustedes.

Hoy quería contarles algo respecto de la comida y la alimentación. Ustedes; ¿ya comieron?

Quería contarles algo que a mi cuando era más chiquito me pasaba y estoy seguro que a todos los chicos les pasa lo mismo.

Cuando yo era chiquitito justo antes de comer la rica comida que estaba preparada en casa me agarraban ganas de comer algo dulce como un caramelo, o un. Chocolate, pero los adultos con los que me encontraba sin importar si estaba en mi casa, en casa de un pariente o en otro lugar me decían que No, que primero debía comer la comida y después comer lo que yo quería.
¿A ustedes les pasa así también?

Otra cosa que me pasaba era que cuando me encontraba en algún paseo con un bebe chiquito que aún no sabía caminar y yo estaba con un chocolate o un caramelo en la mano como siempre me enseñaron y me explicaron lo lindo que es compartir yo le ofrecía, pero todos los adultos me decían: nooo es muuuuy chiquito, todavía no puede, el doctor no lo deja, le va a doler la panza.
¿Les paso así alguna vez?

Que mundo el mundo de las comidas y de la alimentación ¿no?

Es muy importante porque tenemos que comer para crecer y seguir aprendiendo.

Así es que hay comidas que podemos comer y comidas que no, comidas que nos gustan y otras que no. Comidas que podemos comer juntas y otras que tienen que ir separadas.
Somos lo que comemos dicen los grandes, quiere decir que si comemos bien vamos a poder crecer sanos y fuertes.

Así qué ya que hablamos de comidas hoy me despido diciendo: Lejaim!

Moraleja: Somos lo que comemos

viernes, 3 de abril de 2015

Atzagat HaJag – Pesaj


Atzagat HaJag – Pesaj  

Fuente de la imagen: (*)
Título de la obra: Libertad

Propuesta de lectura para los adultos: Shmot (Éxodo) Cap XI – XII y Cap XIV

Personajes: Moshe, Aharon , Najshon, Paró, 3 hijos de Israel y 3 Egipcios

Recursos: Un muñequito para cada personaje, tres caballos (o animalitos similares), bloques tipo lego para la construcción e instrumentos musicales.

Resumen de la obra:
“Ma Nishtana HaLaila HaZe…” ¡Opps! Ni me di cuenta que estaban ahí… ¿Hace mucho que llegaron?
Bueno, ¿Cómo están?

Mi nombre es… ahhh mejor no se los voy a contar ahora… esta noche es MUUY especial, aunque mi nombre no esté en esos libros que tienen… yo ya me quejé con los editores, llamé a mis abogados y ellos me explicaron los motivos… se los voy a contar al final.

En distintos lugares del mundo hay personas, como ustedes, alrededor de una mesa con esas cosas “diferentes”: un huevo, una alita de pollo, maror, jaroset y un fruto de la tierra, como por ejemplo, la papa.
Comemos un “pan” diferente que se llama, ¿saben cómo se llama? ¡Eso es, Matza! Leemos de un libro que se llama…? Eso mismo, Hagada. En la Hagada se cuenta una historia. A ustedes, ¿les gustan las historias?

La historia que nos cuenta la Hagada es nuestra propia historia, es la historia sobre cómo llegamos hasta acá… resulta que hace mucho tiempo existía un Faraón de nombre Paro. Nosotros, los Iehudim, vivíamos en Egipto (Mitzraim) y él nos hacía trabajar mucho, todos quedábamos re cansados. Imaginate trabajar y trabajar sin parar, sin escuchar cuentos, sin tiempos para jugar y sin la siesta de Shabat… terrible!

Con mucha fuerza le pedíamos a Dios y Él nos escuchó. Entonces, nos pidió a mi y a mi hermano Aharon que fuéramos a hablar con Paro. Upps, ya van a descubrir quién soy… los que ya saben, no lo digan por favor!! Bueno, mejor se los cuento ahora. ¿Quién adivinó quién soy? Muy bien, soy Moshe y me explicaron que mi nombre no está en la Hagada porque cada uno debe sentirse protagonista, cada uno tiene que sentir que en este momento está hablando con Paro.

A Paro le tuvimos que decir: “Let my People Go!” deja salir a mi pueblo.
Cada vez que íbamos a hablar con Paro, él decía que sí que nos podíamos ir, pero al poco tiempo se arrepentía… un indeciso. ¡Era muy feo! Cada vez nos daba más trabajo y  los Iehudim quedábamos cada vez más cansado.

Dios ya no sabía bien qué hacer con Paro y el Pueblo de Egipto. Ya los había puesto para pensar nueve veces a Paro y a su pueblo, con duras plagas para exigirles que dejara en libertad a los Bnei Israel.

Así que Dios decidió poner para pensar a Paro y a su gente por última vez, la décima plaga. Esta sería la más dura de todas - ya que ahora Dios era el enojado, Paro lo había cansado de verdad. Dios tuvo una idea y pensó: "Para que Egipto aprenda, voy a poner para pensar, en un rincón, por cinco minutos al hijo más grande de cada casa, a ver si así ellos se empiezan a portar mejor y dejan salir a los Bnei Israel en libertad."

Para poder diferenciar bien las casas de los Beni Israel de la de los egipcios, Dios les pidió que en las puertas de las casa de Israel se hiciera una señal en los marcos, con un color rojo (¡Sí! Es para recordar esta historia que hasta el día de hoy ponemos las Mezuzot en las puertas de nuestras casas).

Cerca de la media noche comenzó esta plaga número diez, la última y la más difícil para Egipto. Al ratito de haber comenzado, Paro se paró sobre su silla y dijo: "Basta, salgan de aquí. A partir de ahora quedan en libertad."

Los hijos de Israel estaban muy contentos, pero tenían miedo que Paro se arrepintiera como había pasado las otras veces. Así que cada uno armó su mochila y salieron para el viaje de la libertad, fue todo tan rápido que no tuvieron tiempo de hacer ricas galletitas, así que lo que les quedo fueron unas galletitas diferentes, sin levadura, que se llaman Matzot. Es para recordar esta historia que todos los años en la mesa de Pesaj comemos juntos Matza.

Todos nos preguntábamos si esta vez Paro no se iba a arrepentir, como las anteriores. Pero ahora había una diferencia, el Pueblo de Israel ya había salido de Egipto con las Matzot en sus mochilas y se encontraba camino a la libertad.

Un rato más tarde, Paró preguntó a uno de sus ayudantes: “¿Dónde están los Bnei Israel?”. Y le respondieron: “Pero, pero... Paró.... Vos los dejaste ir.” “¿Yo? Pero ahora estoy arrepentido, quiero que vuelvan” - dijo Paró – “Preparen los caballos y vamos pronto a buscarlos.”

Dos minutos más tarde todo el ejército de Egipto corría con sus caballos por el desierto en busca de los hijos de Israel.

¿Saben dónde ellos estaban? En la arena, haciendo Pocitos y descansando, disfrutando de la Libertad!

En eso escucharon caballos que se acercaban... (Tocotoc, tocotoc). Cuando vieron que era Paró que los venía a buscar tuvieron mucho miedo, ya que el mar estaba adelante y los Egipcios atrás... No tenían para dónde ir.

Rápidamente se juntaron con Moshe y le preguntaron: “¿Y ahora, qué hacemos?” Moshe respondió: “Tenemos que atravesar el Mar. ¿Trajeron la malla? ¿Se animan?”

Silencio absoluto... Parece que nadie se animaba. Hasta qué Najshon dijo: “Yo me animo, vamos!”

Se puso la malla y entró al mar. Nadó solo un poquito y de pronto ocurrió algo muy extraño, fuera de lo común, un milagro! El mar se abrió dejando así pasar a los Bnei Israel por medio de la tierra seca, mientas tenían algo que parecía a una pared de agua a la derecha y otra a la izquierda. Increíble!

Ni bien terminaron de pasar por las aguas que se habían abierto, el mar se cerró, así como se cierran las puertas de los ascensores... Los Bnei Israel estaban muy contentos, tan contentos que agarraron sus instrumentos musicales y comenzaron a cantar una canción de alegría.

Ashira LaAdnai KiGao Gaa (x2)

http://creoqenosoynormal.blogspot.com/2011/04/feliz-pesaj.html

viernes, 27 de marzo de 2015

Tzav


Parashá: Tzav
  


Fuente de la imagen: (*)

Título de la obra: A guardar a guardar... Cada cosa en su lugar

Propuesta de versículos para los adultos: Vaikra (Levítico) 6:1-6

Personajes: Aharon

Recursos: Un muñequito para Aharon, tres muñequitos como personas del pueblo, tres animalitos, una mesita (tipo altar), papelitos (para hacer de cenizas), palita, escoba, papelera (tacho de basura)

Resumen de la obra:
Hola amigos, un placer de estar nuevamente con ustedes. ¿Se acuerdan de mi? Soy Aharon el hermano de Moshe. Como les conté los otros días hace mucho tiempo mis hermanos y yo teníamos mucho pero mucho trabajo.

Las personas del pueblo de Israel traían sus animalitos porque esta era la forma que ellos y nosotros teníamos de comunicarnos con Dios, lo que conocemos hoy en dia como Tefila.

Las actividades terminaban muy tarde cada día, nos acostábamos y nos quedábamos dormidos ni bien poníamos la cabeza sobre la almohada. A la mañana siguiente nos levantábamos bien temprano y salíamos a ordenar todo lo que había quedado del día anterior.

Lo mejor siempre es ordenar antes de irnos a dormir, pero hay momentos en el que el sueño nos vence y tenemos que hacerlo al otro día.

¿Saben? Nosotros los Cohanim teníamos muchas personas que nos querían mucho y que estaban siempre dispuestas a ayudarnos, los Leviim, personas del pueblo y un montón de amigos... Pero habían algunas tareas que eran importante que las hagamos nosotros mismos, así que cuando nos despertábamos nos poníamos una ropa que se pueda ensuciar (para no ensuciar nuestras ropas para salir) y nosotros mismos nos ocupábamos de limpiar y ordenar el lugar. Agarrábamos una pala, barríamos todo el lugar y dejábamos todo ordenado para que las personas pudieran llegar con sus animalitos y así darles una linda bienvenida con el lugar limpio y ordenado.

Moraleja: Esperamos que esta historia sirva para que vos también limpies y órdenes tu cuarto y tu casa.

(*): https://picasaweb.google.com/lh/photo/rCdDX-26PDYhdr2-pqo46Q

jueves, 19 de marzo de 2015

Vaikra


Parashá: VAIKRA

Fuente de la imagen: (*)

Título de la obra: Charlando con Dios

Propuesta de versículos para los adultos: Shemot (Éxodo) Cap. 1

Personajes: Aaron

Recursos: Un muñequito para Aaron, muñequitos para hacer de pueblo, animalitos para hacer de korbanot, una mesita de juguete para hacer de altar   

Resumen de la obra:

¡Hola, soy Aaron! El hermano de Moshe.

Hoy estoy muy contento porque estamos empezando a leer el tercer libro de la Tora, Vaikra. Este libro  es conocido también como Torat Cohanim, la enseñanza de los sacerdotes, como yo, que soy Cohen.  

Hace muchos años, los cohanim teníamos mucho trabajo en el Mishkan.

¿Saben lo que hacíamos? Hacíamos korbanot. Así como hoy en día la forma que tenemos de hablar con Dios es haciendo tefilá, hace mucho tiempo la forma que teníamos era haciendo korbanot, o sea, ofrendas a Dios.  

¿Cómo eran los korbanot? Las personas del pueblo traían al Mishkan sus animalitos y nosotros, los cohanim, los poníamos en el altar y se los entregábamos a Dios.

Existían diferentes tipos de ofrendas, así como hoy en día tenemos distintas tefilot (a la mañana, a la tarde, a la noche, cuando hacemos un viaje, cuando nos recuperamos de una enfermedad).

Yo como Cohen estoy muy contento que ahora las personas no tienen que traer más ofrendas. Primero porque me queda más tiempo libre para leer cuentos, ya que no tengo tanto trabajo. Y segundo, y más importante, es que siempre está bueno aprender las nuevas formas de comunicación. Dios está en todos lados. Cuando alguien tiene ganas, puede entrar en contacto directo con Él, para poder pedir, agradecer o contar lo que quiera.

Espero que disfruten de este libro. Es muy especial. Incluso hay una costumbre tradicional que los más chiquitos empiezan el estudio de la Torá justamente por este libro.  

Moraleja: Siempre es bueno adaptarse a las nuevas tecnologías de comunicación
(*):http://www.ou.org/torah/tt/5764/vayikra64/pp.htm

viernes, 13 de marzo de 2015

Vaiakel - Pekudei


Parashá: VAIAKEL - PEKUDEI


Fuente de la imagen: (*)

Título de la obra: Dar de corazón

Propuesta de versículos para los adultos: Shemot (Éxodo) 35:4 -6 y 36:1-7

Personajes: Betzalel, pueblo de Israel, Moshe

Recursos: Un muñeco para Betzalel y otro para Moshe, tres muñecos para el pueblo, monedas de papel (muchas!), kupá, shofar ultramegafono (puede ser una media luna de juguete, un playmobil o un dibujo)

Resumen de la obra:
Hola, soy Betzalel! Quería contarles un poco más sobre la historia de la construcción del Mishkan, esta tarea tan difícil que me dieron.

El Mishkan era un lugar muy grande e importante, construido para guardar, como ya saben, los Diez Mandamientos.

Para levantarlo necesitábamos un grupo de constructores. Pero, antes de que se pusieran el casco y las manos a la obra, tuvimos que juntar el dinero para comenzar a construir. Así que hice muchos llamados con mi shofar ultramegafono. Para cada persona de buen corazón yo pedí que pusiera en la kupá de tzedaká dinero para la construcción.

Después de mi llamado la gente empezó a acercarse y fueron poniendo, uno a uno, sus monedas. Cada vez la kupá quedaba más pesada y me parecía que yo no iba a tener fuerza para seguir recolectando la ayuda.  

Hasta que de pronto, una persona colocó una moneda y el fondo de la kupá hizo “plufff”! Y todas las monedas se cayeron al piso.

Esto quería decir que ya habíamos juntado más de lo que necesitábamos.

En este momento, apareció Moshe y me pidió prestado mi  shofar ultramegafono para hablar con el pueblo. Y Moshé, medio emocionado, les dijo así:

“!Atención, atención, todo bnei Israel, no traigan más dinero! La kupá se quedó sin lugar. Ya tenemos todo lo que necesitamos y como lo conseguimos entre todos, vamos a terminar cantado siman tov u mazal tov!”

Moraleja: Juntos hacemos un buen equipo

(*):http://pactoarcoiris.blogspot.com/2010/08/por-caridad.html

viernes, 6 de marzo de 2015

Ki Tisa


Parashá: Ki Tisa

Fuente de la imagen: (*)

Título de la obra: Creatividad y Descanso

Propuesta de versículos para los adultos: Shemot (Éxodo) 30:11 – 31:17

Personajes: Betzalel, Pueblo de Israel

Recursos: Un muñequito para Betzalel, 3 para el Pueblo, 1 tarrito para usar de caja de Tzedaja, 3 monedas de juguete (se puede dibujar en papel o calcar una moneda)

Resumen de la obra:
Hola, Shabat Shalom! Yo soy Betzalel. Dicen que soy una persona muy creativa. Me gusta dibujar, pintar, tocar instrumentos musicales y hacer formas con arcillas.

Hoy quiero contarles sobre lo que pasó mientras caminábamos por el desierto. ¿Se acuerdan? Después de recibir los 10 mandamientos, Dios nos había explicado cómo teníamos que construir el Mishkan (el lugar donde guardábamos las dos tablas con los 10 mandamientos).

Éramos muchas personas en el pueblo, pero no sabíamos exactamente cuántos… en un momento Ds nos pidió que cada uno ponga una moneda de “Medio Shekel” y cada persona del pueblo fue pasando y colocando su moneda. Esto estuvo muy bueno porque nos permitió saber cuántos éramos y también juntar entre todos la plata para poder empezar a construir el Mishkan.

Dios me dio el honor a mí para que sea la persona encargada de organizar toda la construcción, ya que decía que yo era un artista muy creativo… yo no sé si es tan así, pero si él lo dice… yo no puedo decir que no.

Así fue que todas las personas del pueblo se colocaron sus cascos de constructores y entre todos íbamos avanzando rápidamente en la tarea. Formamos un buen equipo, el trabajo era muy cansador y si bien queríamos ver el Mishkan terminado cuando llegaba Shabat nos sacábamos los cascos, nos bañábamos, nos cortábamos las uñas, nos poníamos hermosas ropas y perfumes. Juntos íbamos a la sinagoga a cantar el Leja Dodi para recibir al Shabat.  

Moraleja: Así como es importante aprender y trabajar, también lo es descansar y respetar esos momentos. Es la forma de juntar energía para poder seguir con las tareas creativas.

(*):http://www.israel-guides.net/private-tour/literary-and-theatrical-day-tours/

viernes, 27 de febrero de 2015

Tetzave


Parashá: Tetzave
Fuente de la imagen: (*)

Título de la obra: Encendiendo luces

Propuesta de versículos para los adultos: Shemot (Éxodo) 27:20 – 28:12

Personajes: Aharon, Hijos de Israel

Recursos: Un muñequito para Aharon, 4 muñequitos para los hijos de Israel, algo que haga de tarrito de aceite (4, uno por muñeco), adornos para las ropas de Aharon, una Menorá.  

Resumen de la obra:
Volvemos al tema del Mishkan. Se acuerdan lo que era? Era un lugar especial, donde estaban guardadas las tablas de la ley, entre otras cosas.

Una de las cosas más importantes que se hacía en el Mishkan era encender la Menorá. La Menorá era un enorme candelabro con siete brazos donde se prendían siete luminarias. Cuando las luces estaban encendidas mostraba que en el lugar había actividades. Es como cuando estamos jugando en nuestro cuarto y tenemos la luz prendida o la puerta abierta para que los amigos entren a jugar con nosotros.

Algo parecido a lo que era la Menorá del Mishkan tenemos hoy en día en nuestras sinagogas. Es el Ner Tamid, una lucecita que está siempre prendida.

¿Quién hacia esta tarea? Aharon, el hermano de Moshe, y tenía que hacerla todos los días.

¿Y cómo se hacía esta tarea tan importante? Aharon le pedía a cada una de las personas del pueblo que llevara un poco de aceite para encender las velas. Hace mucho, mucho tiempo, las velas no eran como las de cumpleaños y lo que se usaba para encenderlas era aceite. Aún hoy en día, en algunas casas, las velas de Shabat se encienden con aceite.

Aharon tenía un armario con varias ropas. Algunas las usaba para pasear, algunas para jugar y otras solo en momentos especiales. Para poder encender la Menorá, que era una actividad muy especial, Aharon elegía las más lindas. Usaba una remera que tenía escrito el nombre de los hijos de Israel, porque el encendido lo hacía en representación de todos.

Es lo mismo que pasa en nuestro armario, en el cual tenemos ropas para distintos momentos. Hay ropas para ir a jugar con nuestros amigos, otras para ir a la playa, algunas para ir al gan (al jardín) y ropas especiales para cuando tenemos un cumpleaños o es el día de Shabat. Así, Aharon tenía una ropa especial para el momento que prendía la Menorá.

Moraleja: Hay una ropa para cada ocasión.
(*):http://ourimvetumim.over-blog.com/article-hoshen-mishpat-ou-le-pectoral-du-jugement-77095612.html